MIS MEJORES LIBROS DE 2006

 

 

Literatura

 

- Kazuo Ishiguro, Nunca me abandones: la delicadeza de un artista tratando un tema trágico, y de gran actualidad. Poética y triste.

- Jonathan Franzen, Zona templada: relato breve, obra menor, pero que cumple dos requisitos fundamentales: una buena idea que contar, y muy bien contada.

- Ian McEwan, Ámsterdam: comedia divertida, de fondo ácido. Con un registro diferente a obras más “serias”, como Expiación o Sábado, el autor da otra muestra de su maestría.

- Don Delillo: Libra: ácida evocación de Harry Lee Oswald, el asesino de J. F. Kennedy. Espléndida reconstrucción del contexto histórico del magnicidio. Buen análisis de una patología psicológica. Dura.

- Arturo Pérez-Reverte, El pintor de batallas: un reto para el autor, que no quiere que le identifiquen sólo con libros de aventuras. Densa, con mucho mensaje (demoledor, por cierto). Estilo muy trabajado, aunque un poco artificial.

- Kveta Legátová, La transformación: el estilo seco y duro de la escritora eslovaca,  al servicio de una historia que deja buen sabor.

- E.L. Doctorow, La gran marcha: lo mejor de mi año literario. Sobre un episodio de la guerra de Secesión norteamericana, un puñado de historias que se entrecruzan. Personajes bien definidos, con pasiones humanas. Excelente ambientación de la época.

- William Saroyan, La comedia humana: delicioso, divertido, conmovedor a veces. Con positivas cargas de profundidad, envueltas en una historia casi pueril.

- Stefan Zweig, La impaciencia del corazón: excelente análisis de los recovecos de la ambición y los sentimientos. Demasiado moroso y prolijo, para mi gusto.

- Orhan Pamuk, Nieve: el reciente Nobel me ha decepcionado. Novela bien escrita, sin llegar a la excelencia. El argumento, algo melodramático, recae en tópicos de folletín. Le sobran páginas. Me interesó sobre todo para hacerme una idea del problema turco (la tensión islamismo-europeismo).

- Fernando Aramburu, Los  peces de la amargura: relatos breves en torno a la presión que el mundo abertzale ejerce sobre el resto de los vascos. Bien concebidos y escritos, con prosa esencial, la adecuada para esos personajes y esas historias. Por lo demás, en efecto, amargo (aunque no faltan chispazos de humor, y sobran blasfemias en boca de los personajes).

 

 

Pensamiento, ensayo

 

- Jon Juaristi, Cambio de destino: memorias de un perdedor nato. Con especial interés para los interesados en las peripecias de Euskadi, el tardofranquismo, y también los amantes de la lengua. Con el barroquismo habitual, algo pedante, del autor.

- Marcello Pera-Joseph Ratzinger, Senza radici. Europa, relativismo, cristianismo, islam. Da gusto leer el diálogo intelectual de dos personas cultas, inteligentes, y respetuosas de las posiciones ajenas. Chispazos de luz sobre cuestiones muy actuales.

- Mª Antonia Labrada (ed.), La Belleza que salva. Comentarios a la “Carta a los artistas”, de Juan Pablo II: un puñado de profesores competentes, reflexionando sobre un pequeño texto de un intelectual, y un Papa, muy grande.

- O. González de Cardenal, Dios: brillante, erudito. Con perspectivas teológicas y culturales enriquecedoras. Quizá algo repetitivo.

- Hilario Mendo, Mis libros inolvidables: no comment.

 

                                                                                                 H.M.F.

                                                                                           Madrid, 25-I-2007